Todos los niños, también los que tiene síndrome de Down, adquieren habilidades a un ritmo diferente. Vuestro hijo aprenderá a andar, hablar, comer, ir al baño... pero lograrlo le costará un poco más que a los niños sin discapacidad. Requerirá vuestro apoyo y una estimulación especial, que haréis en casa y en las sesiones de atención temprana.